
Hoy por la mañana lo único que quería era verte y saber de ti, por la tarde lo único que quería era que desaparecieras, que te borraras de mi mapa.
Cada ves que trato de contarte de mi y abrirme me equivoco, lo hago tan mal que llego a caer en fraces grotescas y palabras que nunca uso, y así también me contestas tu, en respuesta a lo que trato de decirte.
Me siento tonto y pendejo, porque no pasan ni dos minutos cuando veo que ya estamos peleando y descuerandonos con las cosas que mas nos duelen y con los insultos mas bajos, haciéndonos daño.
Cuando ambos sabemos que nuestras vidas juntas fueron envidiables y que si fue bonito de verdad, ahora que no esta aquí, me acuerdo de lo que sentía de lo que ambos hicimos que nos rodeara...
pero mi inquietud hacia ti pudo mas...
la culpa no va a desaparecer tan rápido y admito que hice mal en responderte que si y no a la cara.
y en dejarte entrar.



